Cómo elegir el gráfico adecuado para nuestros datos

Los gráficos son elementos clave en la visualización de datos en un Cuadro de Mando. Igual que existen ciertas reglas para construirlos adecuadamente, existen otras para elegir el tipo de gráfico correspondiente al tipo de información a mostrar. En esta entrada repasaremos las principales para que la representación coincida con la idea a transmitir.

 

Resúmenes de información – indicadores

Suele ser interesante presentar un resumen de la información más importante al inicio de nuestro cuadro de mando. Para ello, la mejor herramienta que tenemos son los indicadores gráficos, que pueden adoptar, normalmente, una de las tres siguientes formas:

De esta manera, y de un vistazo, veremos el estado de nuestros kpis.

 

Tendencias – gráficos de líneas

Cuando la idea que queremos transmitir es cómo evoluciona una métrica en el tiempo (es decir, la idea que buscamos no es qué magnitud alcanza, sino cómo ha evolucionado respecto al momento anterior y siguiente), el gráfico ideal es el de líneas. La línea da esa sensación de continuidad o relación que estamos buscando.

Precisamente porque en este grafico se compara un punto con el anterior y el siguiente y no tanto su posición respecto al eje, es el único que, en ocasiones, puede prescindir de empezar la escala en 0.

Como máximo podremos incluir 3 o 4 series. Más crea mucho ruido y resta legibilidad.

 

Volúmenes – gráficos de barras

Las barras dan sensación de espacio, de área ocupada, por lo que son ideales para transmitir volúmenes: ventas, número de vistas, de llamadas…

Con una única serie no hay duda, pero cuando queremos representar más de una debemos usar la opción de barras agrupadas o apiladas en función del mensaje a transmitir.

La idea del gráfico siguiente (barras agrupadas) es comparar la evolución de los vendedores a través de los meses. Es decir, cómo lo ha hecho Luke Skywalker en enero, en febrero y marzo, como Han Solo en enero, febrero y marzo…

La “clave” de este gráfico es que queremos comparar (y la visualización nos los permite) el área azul de enero con la de febrero y marzo, la naranja de enero con la de febrero y marzo…

Sin embargo, si quisiéramos comparar el total de ventas de un mes (y secundariamente, como se distribuye ese total), la representación anterior no nos lo permitiría y deberíamos usar un gráfico de barras apiladas:

Aquí (al no comenzar en la misma posición) no podemos comparar la evolución de Han Solo y la Princesa Leia en los diferentes meses, pero sí como contribuye cada uno de ellos a alcanzar el total de ventas que es el mensaje que buscamos.

 

Reparto total – barras 100%

En ocasiones queremos expresar como se reparte el total (al 100%) de una serie y solemos usar el gráfico de barras que reparte porcentualmente:

 

Debemos tener cuidado ya que estos gráficos pueden ser confusos: por ejemplo, a partir de la imagen anterior alguien podría inferir que el total de Luke Skaywalker en febrero es superior al de enero y marzo (¡su área es mayor!) y, sin embargo, lo único que indica el gráfico es que su peso en el total de febrero es superior al peso en los otros meses. La forma se solventar este problema es indicar siempre el total absoluto sobre cada barra, de manera que no se produzcan malinterpretaciones.

 

Gráficos de comparación – barras y símbolos

Cuando queremos comparar, por ejemplo, ventas (o llamadas) y su objetivo, una de las mejores opciones es el uso de un gráfico con barras y símbolos. La idea que queremos dar en este caso es cómo se comportan las ventas y en comparación que nivel de objetivo alcanzan. Es decir, no tenemos dos ideas con la misma importancia sino una principal (ventas) y otra que se muestra sólo como comparación (secundaria, por tanto) a la principal (objetivos). Si representásemos ambas con barras, les daríamos la misma importancia y se dificultaría el mensaje. La representación adecuada es la siguiente, donde vemos el importe de las ventas y como compara con el objetivo.

Es importante usar solo símbolos para el objetivo y no incluir líneas porque en ese caso daríamos el mensaje de relación entre el objetivo de un mes y el siguiente (recuerda el uso de los gráficos de líneas) y la relación es entre el objetivo y el dato real (no se debe confundir esto con un gráfico combinado de barras y líneas de dos series distintas como puede ser el caso de número de llamadas y nivel de servicio alcanzado)

 

Benchmarking – gráfico de radar

Los gráficos de radar nos permiten comparar dos/tres series (a partir de tres la legibilidad cae drásticamente) en diferentes atributos obtener la imagen de como balancea. Aquí comparamos dos empresas (azul y naranja) en una serie de atributos (procesos, sistemas…) y, de un vistazo, vemos en cual de ellos destaca cada empresa.

 

Proceso comercial – funnel

El gráfico funnel nos muestra la evolución del proceso comercial. Es especialmente útil para explicar como se pasa un numero de leads (u oportunidades…) a contratos ganados. O como evolucionan las visitas en a web a carritos comprados, etc.

 

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